Mientras esperaba, Juan se imaginó a sí mismo jugando Master Royale Infinity con amigos y familiares. Imaginó las batallas épicas, los momentos de victoria y derrota, y la diversión que tendría.
Sin embargo, cuando intentó descargar el juego desde la tienda de aplicaciones de su dispositivo, se dio cuenta de que no estaba disponible. O alguien había dicho que la última versión de Master Royale Infinity estaba disponible en una fuente alternativa.
La curiosidad de Juan se apoderó de él, y comenzó a buscar en Internet la "ultima version" de Master Royale Infinity. Encontró varios enlaces y sitios web que ofrecían descargar el juego, pero no estaba seguro de si eran seguros.