El Hobbit- La Batalla De Los Cinco Ejercitos 〈PC〉

Es un espectáculo técnico impresionante. Ver a los enanos formando un muro de escudos (el "Círculo de Hierro"), a Legolas haciendo acrobacias físicamente imposibles (como subir piedras que se caen) y a Thranduil cortando orcos con una elegancia letal es puro cine de acción. La inclusión de los trasgos en "murciélagos gigantes" y la llegada de las Águas y Beorn (convertido en un oso colosal) elevan la fantasía a niveles casi mitológicos.

La interpretación de como Thorin es el alma de la película. Verlo pasar de héroe valiente a tirano paranoico es desgarrador. En una de las mejores escenas de la saga, Thorin alucina, hundiéndose literalmente en un mar de oro mientras su conciencia (en la forma de Bilbo) intenta razonar con él.

Thorin muere en brazos de Bilbo. Se reconcilian. El rey enano pide perdón y su último aliento es para recordarle al hobbit que debe regresar a su casa. Es una escena que provoca lágrimas incluso en los espectadores más duros.

Pero también es un final valiente. Peter Jackson se enfrentó a un rodaje infernal (sin preproducción, con guiones reescritos día a día) y logró entregar un cierre que honra el espíritu del libro: la idea de que la aventura cambia a las personas, que la paz tiene un costo, y que no todos los que emprenden el viaje regresan a casa. El Hobbit- La batalla de los cinco ejercitos

Pero este triunfo es agridulce. La ciudad está destruida. Los refugiados, liderados por Bard, buscan refugio y una promesa: la parte del tesoro de Erebor que se les prometió para reconstruir sus vidas.

7.5/10. Flawed but powerful. Y tú, ¿qué opinas? ¿La Batalla de los Cinco Ejércitos fue un digno final o un exceso sin alma? Déjamelo en los comentarios.

Si ves la película como lo que es: una ópera de acción, un poema visual sobre la amistad y la locura, la disfrutarás. Y si no, al menos tendrás una excusa para volver a ver la escena de Thorin muriendo y sentir que algo dentro de ti se rompe. Es un espectáculo técnico impresionante

Thorin se convierte en un espejo deformado de su abuelo, Thrór, y un presagio de lo que pudo haber sido el rey Denethor en El Retorno del Rey . La redención de Thorin llega, pero no sin un precio altísimo.

Sufre del "síndrome de El Hobbit": exceso de CGI. Los orcos se sienten menos "reales" que los de la trilogía original, y la batalla a veces se vuelve un videojuego. La estrategia militar tiene poco sentido (¿por qué los elfos saltan sobre las puntas de las lanzas enemigas?).

Sin embargo, en medio del caos, hay momentos de genuina emoción: el sacrificio de Fili y Kili protegiendo a su tío, o el duelo final de Thorin contra Azog sobre el lago helado. El tercio final de la película es, para muchos, lo mejor de toda la trilogía. Después de la batalla, llega la calma... y la tristeza. La interpretación de como Thorin es el alma de la película

No es solo una película sobre elfos, enanos, hombres y orcos destrozándose mutuamente en las puertas de Erebor. Es una historia sobre la codicia, la lealtad, la locura del poder y el costo final de la aventura. Vamos a desglosar por qué esta película merece una segunda mirada más allá de sus críticas. La película retoma inmediatamente después de los eventos de La Desolación de Smaug . El dragón Smaug, enfurecido por la intrusión de los enanos, vuela hacia la cercana Ciudad del Lago (Esgaroth). En una secuencia inicial impresionante, Bard el Arquero, un descendiente de los señores de Valle, logra lo imposible: mata a Smaug con la flecha negra.

"Si más gente valorara la comida, la alegría y las canciones por encima del oro atesorado, este mundo sería un lugar más feliz" – Bilbo Bolsón. Esta línea resume toda la tesis de la película. 3. La Batalla: ¿Exceso o Épica? Hablemos del elefante (o más bien, del troll) en la habitación: la batalla en sí. La película dedica aproximadamente 45 minutos a un combate coreografiado masivo. Aquí las opiniones se dividen.